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Aunque pueda parecer una exageración, muchos problemas visuales están directamente relacionados con nuestros hábitos en el día a día. El aumento en el uso de pantallas, las malas posturas, o la falta de descanso han favorecido la proliferación y sintomatología de afecciones como la miopía, hipermetropía o astigmatismo. No obstante, aunque resulta imposible eliminar las pantallas de nuestro entorno laboral y cotidiano, tu optometrista de confianza puede darte algunos trucos para minimizar estos daños, lo que se conoce como “ergonomía visual”.

Hablamos de ergonomía visual

La ergonomía visual estudia y tiene en cuenta los diferentes factores, tanto ambientales como laborales, que pueden afectar a la salud de nuestros ojos.

Su principal objetivo radica en mejorar el rendimiento visual y evitar la aparición de afecciones de salud ocular provocados, generalmente, por el entorno laboral. Para ello, cabe llevar a cabo ciertas prácticas relativas a la posición de los muebles, la postura del cuerpo durante el trabajo o la temperatura de la calefacción, entre otros.

¿Cuáles son los síntomas de una ergonomía visual incorrecta?

Muchos síntomas relacionados con la ergonomía visual pueden confundirse con otras afecciones, no obstante, tu optometrista puede sacarte de dudas si presentas:

  • Picor frecuente en los ojos
  • Enrojecimiento incluso cuando no los has frotado
  • Dolor habitual de cabeza u ojos
  • Visión borrosa de forma ocasional
  • Sequedad y deshidratación en los ojos
  • Un aumento de la graduación
  • Lagrimeo sin motivo
  • Cansancio y necesidad frecuente de tener los ojos cerrados

Consejos para corregir la ergonomía visual

Buen flujo de oxígeno

Si realizas un trabajo o estudio que requiere de mucha lectura y escritura, asegúrate de ubicarte en una estancia con buena ventilación y un flujo constante de oxígeno renovado. De no ser así, tus ojos se resecarán y los sentirás más cansados.

Ojo con la temperatura

Al igual que la falta de oxígeno, unas temperaturas muy extremas, tanto de frío como de calor, pueden resecar tus ojos. Lo mejor es evitar el uso de calefacción o aire acondicionado como alternativa usar lágrima artificial, ten en cuenta que el ojo ante una pantalla llega a parpadear hasta 4 veces menos.

Una buena postura

Tu postura a la hora de sentarte a trabajar o estudiar es fundamental para tu salud visual. Evita cruzar las piernas para favorecer el riego sanguíneo y mantén la espalda apoyada en el respaldo para aliviar el cansancio muscular.

La iluminación adecuada

Tener una correcta iluminación en tu lugar de trabajo es ideal tener luz natural y la posibilidad de ver a través de una ventana de vez en cuando.

Distancia de la pantalla

Si le preguntas a cualquier optometrista lo tendrá claro. Tu pantalla de trabajo debe situarse entre 50 y 70 cm de distancia de tus ojos y unos 10 cm  o unos 30º por debajo de tu línea de visión. Si lo que vas a leer es un libro o documento, la “distancia de Harmon”, distancia desde tu codo a tus dedos, será la correcta.

Como ves, los trucos para mantener una buena ergonomía visual son sencillos. No obstante, si aún así quieres favorecer la salud de tus ojos, ponte en manos de profesionales que te ayudarán a hacer desaparecer las molestias.

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