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Son muchos los mitos sobre las lentillas que escuchamos desde hace años. Es por ello que todavía hoy encontramos a algunas personas reacias a probarlas, ya sea porque creen que pueden ser perjudiciales para sus ojos o porque les parece difícil su colocación. Por otro lado, también son muchas las personas que las han incorporado a su día a día, especialmente aquellas muy dinámicas que buscan la máxima comodidad, como por ejemplo, para hacer deporte o ir a la playa.
Es por ello que vamos a hablar a continuación de todo eso que se dice sobre las lentillas, y que no es real.

Se puede quedar pegada al ojo

Lo más importante siempre es seguir las recomendaciones de los profesionales sobre el uso, cuidado y extracción de las lentillas,  en ese caso es muy improbable que se quede pegada al ojo. Para ello, hay que recordar extraerlas antes de dormir o humedecerlas con gotas en caso de notar que están secas.

Se pueden perder en el ojo

Este es uno de los mitos más comunes, y sin embargo, es completamente imposible. El ojo tiene una membrana llamada conjuntiva que lo recubre, y conecta con la parte interior del párpado, lo que evita que cualquier objeto pueda desplazarse hacia la parte posterior del ojo.

Son perjudiciales

Las lentes de contacto son seguras y saludables, siempre y cuando se haga un uso correcto de ellas. Se deben seguir las indicaciones del optometrista en cuanto a higiene, calendario de substitución y uso correcto de estas.

LentillasEl ojo necesita descansar de las lentillas

Si bien es cierto que no se recomienda su uso por un periodo seguido superior a doce horas, las lentillas blandas que más se comercializan en la actualidad están fabricadas con materiales hasta cuatro veces más transpirables al oxígeno que hace unos años, permitiendo más tiempo de uso.

Son incómodas

Una lente de contacto debe ser cómoda durante su porte, para ello se realizan las pruebas de adaptación. Existen diversas marcas con variedad de parámetros. Tu optometrista elegirá la que mejor se ajuste a tus medidas corneales y tu calidad y composición de lágrima.
También es fundamental para la comodidad mantener una higiene adecuada. Existen diferentes tipos de limpieza, algunos de ellos sin conservantes, que pueden mejorar el confort durante su uso.
Sí es verdad que se necesita un corto periodo de adaptación para que el ojo se acostumbre y aprender a ponerlas y sacarlas.

Provocan conjuntivitis

Las lentillas no causan conjuntivitis, la falta de higiene en su uso o usarlas por un período más prolongado del recomendado, sí podría provocarla. El material es poroso y nuestra lágrima contiene, lípidos, mucina, proteínas…que con el tiempo se van adhiriendo a la superficie de las lentes pudiendo llegar a producir una reacción de hipersensibilidad.
En caso de tener molestias, rojez, lagrimeo…debes ponerte en contacto con tu contactólogo para determinar la causa de dicha reacción. Puede ser desde una reacción a algún componente del producto de limpieza hasta una pequeña inflamación por sequedad.

Es difícil mantenerlas limpias

Las lentillas desechables diarias no necesitan un cuidado muy concreto ya que cada día después de usarlas se tiran y se abre un par nuevo al día siguiente. Para las lentillas mensuales es importante limpiarlas a diario con el líquido específico y guardarlas en el estuche. Cuanto más tiempo duran las lentillas más importancia tiene su limpieza y mantenimiento.
En cualquier caso es fundamental lavarse bien las manos antes de manipularlas e introducirlas en el ojo.

Se puede dormir con ellas

Aunque algún material está aprobado por la FDA americana para su porte continuado, el ojo cerrado no se oxigena e hidrata correctamente mientras dormimos, es por eso que no es recomendable dormir con las lentillas ya que puede provocar sequedad o picor (salvo que tus lentes sean de orto-k o se te haya prescrito un porte continuado tras una patología corneal).
Si te quedas dormido con ellas accidentalmente no las extraigas de forma inmediata, parpadea, aplica lágrima artificial o suero fisiológico y luego procede a su extracción. Evitarás posible daño en el epitelio.

Las personas mayores no pueden usarlas

Cualquier persona, de cualquier edad, y con cualquier problema de visión, puede llevar lentillas. Lo importante es detectar cuáles se adecúan más a cada persona independientemente de su edad.

Son caras

El precio de las lentillas, al igual que el de las gafas, varía en función del tipo, el problema de visión y el material con el que están fabricadas.

Como puedes ver, las lentillas son tan seguras como las gafas, si quieres hacer una prueba en Döce Ópticos te ayudamos a elegir las que mejor se adapten a ti y te enseñamos las rutinas de higiene y colocación. Consúltanos para más información.

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