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Las personas que llevan mucho tiempo usando gafas, habitualmente deciden pasarse a las lentillas. Entonces, llega el momento de visitar al optometrista para realizar una revisión y elegir la opción más adecuada para ti. Pero ¡sorpresa! la graduación que necesitas para tus gafas y tus lentillas es diferente.

Esto se conoce como distometría. ¿Quieres saber a qué se debe?

Todo es una cuestión de distancia

Te proponemos un sencillo experimento. Coge una lupa y prueba cuál es la mejor distancia y posición para que puedas leer con claridad a través de la lente.

¿La tienes? Entonces habrás comprobado que, a una distancia y posición determinadas, tu visión será mucho más nítida.

Lo mismo ocurre en el caso de las gafas y las lentillas. Como sabes, las gafas van apoyadas sobre el puente de la nariz, lo que implica una pequeña distancia entre el ojo y la lente. Dicha distancia debe ser cubierta por la graduación de tu lente para garantizar una corrección total de tus dioptrías.

En el caso de las lentillas, ocurre exactamente lo contrario. Al ir apoyadas directamente sobre los ojos, no necesitan cubrir esa distancia en graduación como ocurre con las gafas, y por esa razón es diferente en un elemento y en otro.

Entonces, ¿qué es la distometría?

La distometría se define como el cálculo que se realiza para adaptar la graduación de unas gafas a unas lentillas. Para ello, es necesario conocer la distancia existente entre el ojo y la cara interior de una lente oftalmológica, lo que se conoce como distancia de vértice, (normalmente 12 mm).

 

Aunque si ya eres usuario de gafas y lentillas y, durante la graduación de tu vista con tu optometrista no te has encontrado con la distometría es porque, normalmente, esta se hace en graduaciones superiores a cuatro dioptrías, puesto que en inferiores a penas se nota la diferencia.

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